LIBERTAD, VOTOS CAUTIVOS Y ALEGRÍA DE VIVIR
Por: Nayib Abdala Ripoll Estamos en una época sorprendentemente ambigua, porque, aunque crecen los malos augurios económicos y sociales, se concede una gran importancia a los afectos o a las emociones como verdaderos determinantes e incluso raíces del comportamiento humano. No hay sabio ni ignorante, ni rico ni pobre que no nos digan cada día que, para vivir bien, “ser positivos” es más importante que tener buena fortuna o plata o ciencia, es decir, que hay que abolir los afectos negativos como la tristeza, y fomentar o mantener los afectos positivos como la alegría o la paz en medio de las vicisitudes de la vida cotidiana. Ahora bien, uno se pregunta por qué esa tendencia a fomentar el “espíritu positivo” parece ser más importante para la gente que la tendencia a conservar la libertad o a ganar la libertad sea en el plano moral, social o político. En efecto, gente que vende su voto organiza a continuación grandes fiestas para celebrar la “victoria” con “espíritu positiv...