Indígenas y orientales en la Medialuna.
Por Nayib Abdala A veces el tiempo parece detenido en los balcones de las casonas de la calle de la Media Luna que alguna vez estuvieron llenos de la luz y del calor del sol y después se fueron transformando en viejos y carcomidos por la lluvia y el viento de la calle ; desde allí, en la parte más alta de la fachada de una de dichas casonas todavía hoy se puede contemplar la clara y austera representación de un cedro, árbol emblemático del país del Líbano, diferente de los árboles de mango, tamarindo y ciruelas que crecen en la vieja ciudad de Cartagena de Indias de Colombia. Sea desde aquellos balcones, alguna vez resplandecientes durante el día y llenos de sombras por la noche, atravesados por la plateada luna que prestaba su nombre a la calle, o sea desde las numerosas azoteas que daban a la ciudad el aire de un Marruecos o de cualquier otra vieja ciudad del mediterráneo surcado por navíos árabes en los pasados siglos, fue desde e...