LAS BASES DE LA VIDA EN COMÚN: SOBRE LA PELÍCULA: “MONOS”.
Por
Nayib Abdala Ripoll
Esta nueva película colombiana es importante para el tema general de este Blog porque busca mostrar desde un ángulo inexplorado ciertas acciones humanas que atentan contra la vida humana y que son depredadoras de la naturaleza, al tiempo que enfoca las formas de convivencia de un grupo de jóvenes que forman una especie de escuadrón que ha sido entrenado por una "Organización" (de la que no se da ningún dato) para cumplir con la orden de custodiar una al parecer periodista extranjera secuestrada, lo que hace pensar que la "Organización" es ilegal.
Aquí nos proponemos indagar por dos aspectos de la película, a saber, su forma original de mostrar la experiencia de unos jóvenes frente a lo que los espectadores lejanos llamamos el "conflicto" o la guerra y, en segundo lugar, su forma realista de enfocar la relación del hombre con la naturaleza y el Estado.
1. El mundo de la experiencia de los cuerpos.
Los jóvenes protagonistas son una especie de "reclutas" que ,
para sobrevivir tienen que entrenarse en técnicas de lucha y de
resistencia y a veces tienen que tatuarse y pintarse para camuflarse con la naturaleza y caer por sorpresa contra el enemigo.
Además, en vez de usar las redes, tienen que comunicarse por medio de sonidos primarios producidos por la boca y las manos, como aullidos; jóvenes que apenas comienzan su vida, y por lo tanto, a pesar de lo peligrosa de su situación, juegan, ríen y celebran sus cumpleaños y sus "bodas" dando una "tunda" de golpes o paliza de fiesta a los cumplimentados, ocasiones en las cuales disparan sus armas en todas las direcciones, se enmascaran y se persiguen emitiendo sonidos bestiales alrededor del fuego como los indios.
Además, en vez de usar las redes, tienen que comunicarse por medio de sonidos primarios producidos por la boca y las manos, como aullidos; jóvenes que apenas comienzan su vida, y por lo tanto, a pesar de lo peligrosa de su situación, juegan, ríen y celebran sus cumpleaños y sus "bodas" dando una "tunda" de golpes o paliza de fiesta a los cumplimentados, ocasiones en las cuales disparan sus armas en todas las direcciones, se enmascaran y se persiguen emitiendo sonidos bestiales alrededor del fuego como los indios.
Se trata de jóvenes que ocasionalmente ensayan e ingieren hongos que los sumen en estados de risa desbocada y de excitación sexual pero .cuyo objeto sexual, como dirían los psicoanalistas, apenas está en formación ( en una escena una pareja ensaya besos con un tercero, un joven, interpretado por una actriz y en otra aparecen escenas ligeramente lèsbicas entre una soldado y la extranjera secuestrada)..
Y lo que llaman la
“organización” parece un nombre neutro parecido al empleado hoy, para no comprometerse con ninguna polémica política por algunos intelectuales en sus
cursos sobre “liderazgo” o sobre problemas organizacionales” que parecen ignorar que a lo largo de la historia se han elaborado "organizaciones" perfectas para realizar el mal, destruir razas enteras y para la depredaciòn de la naturaleza, lo que es peligroso para la situación mundial actual, en la cual las
naciones parecen haber perdido la soberanía, como si estuvieran gobernadas por las “corporaciones”
comerciales y financieras internacionales, aliadas para explotar el mundo
convertido en tierra de nadie según investigadores serios sobre la crisis financiera del 2008, como John Ralston
Sauls.
Los
“Monos” obedecen, pues, no a los mandatos de una autoridad digna de respeto, como la de lo que se llamaba la “patria” en el siglo pasado, de la cual decía el intelectual
venezolano Andrés Bello, en su discurso de inauguración de la Universidad de
Chile en 1855, que tenía la misión, después de haberse independizado del Imperio
español, de mostrar que era realmente digna de esa independencia. No, los "Monos" parecen obedecer màs bien a una organización que, puede servir a fines legales o ilegales y tal vez por eso aparece varias veces entre los protagonistas la pregunta de quién tiene la culpa de la situación en que se encuentran.
La película, muestra, con pelos y
señales, la forma como el grupo de jóvenes al principio ordenados y obedientes
se transforma en una banda violenta dirigida por el más fuerte, después de
asesinar al representante de la “Organización”.
Se trata ante todo de Imágenes
más que de meras palabras, imágenes tan impresionistas, y crudas
(como el descuartizamiento de una vaca que les había sido dada para ordeñar,
pero que fue baleada durante uno de los juegos y borracheras con las que
celebran sus fiestas) que hacen callar a los que quieran discutir sobre ellas
en abstracto. La fotografía es el
resultado de un reto de mostrar a la vez la belleza del mundo primitivo unido
al mundo juvenil del juego, la risa y la chanza en medio de la lucha por la
supervivencia.
Para lograrlo, la
cámara muestra imágenes extraordinariamente bellas, a veces casi microscópicas,
de los elementos de la naturaleza, tanto de los torrentes de agua que fluyen de
los páramos como de las furiosas corrientes de los ríos que recorren
vertiginosamente la selva. Parece a veces una película sobre los recorridos de
los grandes naturalistas del siglo pasado por el Orinoco y el Amazonas, aunque
esta vez se trate de otros ríos y paisajes.
2. Relación entre la
naturaleza y la cultura y entre el hombre y el Estado.
El intermediario entre
la organización y los jóvenes reclutas es llamado : el “mensajero”, de pequeña estatura,
pero grande por su fuerza, destreza y don de mando, pero quien no parece percibir la diferencia entre fuerza y poder, y el poder lo entiende como dominio. Por eso viene al caso el comentario del filósofo Baruch Spinoza en el sentido de que el “fin
último” del Estado “no es dominar a los hombres ni sujetarlos por el miedo" y
someterlos a otro, sino por el contrario, librarlos a todos del miedo, para que
vivan, en cuanto sea posible, con seguridad; esto es, para que conserven al
máximo "un derecho suyo natural de existir". El fue el primero que vio la raíz de los derechos en lo que después se llamò "el deseo" o el impulso del ser humano por sobrevivir y no en la razón como lo venia afirmando una tradición que de Aristòteles llegó a Santo Tomàs, y fue el primero que vio en el afán o esfuerzo por sobrevivir la raíz del movimiento de todo ser,
Por tal motivo, transformò la teoría del contrato social del filósofo político Hobbes, quien sostenla que el Estado se originaba cuando los individuos cedían a un soberano (un rey, por ejemplo) sus derechos naturales (como el de la la libertad natural) para conseguir la seguridad. Pues para Spinoza los individuos nunca renuncian a sus derechos sino que unìan sus derechos individuales para formar con ellos una fuerza mayor a la que tenìa cada individuo contado por separado, lo que equivalía a formar una democracia, es decir, un gobierno respaldado por la fuerza o "potencia" de la mayoría y no un rey con poder absoluto.
Estas ideas, aparecidas en el siglo XVII en medio de las luchas por la liberación de las Provincias
Unidas de Holanda del Imperio Español y de su base religiosa, la Inquisición,
son notables porque hablan de un derecho a existir que todavía hoy suena raro,
a pesar de que hace rato los estudiosos lo descubrieron también en el hoy
aborrecido dirigente político de la Revolución Francesa, Robespierre.
Tanto en la película del otro gran productor de cine colombiano, Vìctor Gaviria:“La Mujer del animal”, como en la película “Monos” aparecen, al
lado de las instituciones que parecen representar la civilización y el Estado,
las conductas violentas que los teóricos políticos modernos atribuían al “salvaje” (es decir el hombre , antes de que formara parte de un Estado) que algunos consideraban malo y otros bueno “por naturaleza”, el cual parece no haber sido sometido todavía al orden social.
Pero el actual filósofo
de la política Dieter Thomae ha mostrado que ya Diderot había hecho notar que lo que Rousseau llamaba el "buen salvaje" y lo que Hobbes llamaba el hombre "malo por naturaleza" son pura ficción, mientras que hay en el "umbral" de las sociedades modernas, jóvenes rebeldes, ni buenos ni malos por naturaleza, que Thomae llama: posibles “perturbadores del orden social”, personajes semejantes, aunque guardando las distancias, a los jóvenes
excluidos que vagaban por puentes y parques de las ciudades milenarias europeas
en el siglo XIX, a los cuales el escritor francés Víctor Hugo convirtió en héroes luchadores por
la libertad en la novela” Los
Miserables”.
En la película coexisten la disciplina semi-militar de la "Organización" con la
conducta a la vez burlesca, violenta o caótica que por cierto se parecía a la que se acostumbraba a ver en las poblaciones
europeas cuando durante los carnavales parecía haberse interrumpido
temporalmente la vigencia de la ley y del orden.
En efecto, la película muestra la escena del conflicto como el lugar de la alternancia de orden y caos en la selva, por ejemplo, cuando “Pata Grande”, el nuevo líder de la banda después del asesinato del "Mensajero", cuyo poder también se basa en la fuerza, pide irónicamente al grupo
que decida por medio de una votación si se mata o no al personaje llamado “el
perro”, por haber matado una vaca que el “mensajero” le había ordenado al grupo
cuidar. Así que se trata de la
aparición paradójica de una institución política moderna, como la del voto, que
supone la igualdad, en medio de situaciones de violencia supervivencia en la
selva que no permiten la aparición de la igualdad.
La banda de reclutas
aparece combatiendo con fuerzas enemigas que los bombardean. Otras veces
aparecen como cumpliendo misiones de enfrentamiento con fuerzas uniformadas que
patrullan por tierra y aire (pero que no son identificadas plenamente por la
película como de tal o cual Estado), hasta cuando, al final, un helicóptero
rescata de la orilla de un río a “Rambo” uno de los "reclutas", quien había desobedecido
al líder de la banda y sobrevivido de una violenta persecución arrojándose a
las corrientes vertiginosas de los rápidos de los ríos.
Durante esta
persecución final, la película pasa por uno de los momentos más importantes
cuando le toca a “Rambo” presenciar el asesinato, por los miembros de la banda
que lo persiguen a él, de un padre y una madre de familia que le habían dado
protección en la pequeña hacienda en la que llevaban una vida apacible y se reunían
por las noches, como en otros hogares de las ciudades, para ver televisión con
sus tres hijos pequeños, lo que da pie a un escena muy bien representada y
pensada cuando, después del asesinato de sus padres, una "recluta" de la banda encuentra bajo la cama a las miradas de
los tres niños, escena especialmente expresiva, pues sin que los niños muestren
miradas de susto o de llanto, sino de sorpresa y de cuidado, enfrentan la mirada de la recluta, llena de curiosidad, igualmente imperturbable.
En efecto, no es una mirada de risa o
de llanto la de los niños, sino una mirada que expresa a la vez sorpresa e
interrogación por el significado de los acontecimientos y la necesidad de
comprender lo que pasó. La película muestra así, sin retóricas ni protestas, ni
llantos, los crudos efectos de la violencia engendrada por los conflictos sin
sentido sobre lo que más debe importarle a una sociedad, es decir el cuidado de la naturaleza y el derecho a
existir de los que comienzan la vida. Por esta razón hace recordar al filósofo
Spinoza, quien proponía estudiar los “afectos” humanos de odio y de ira sin reír
ni llorar, sin lamentar ni alabar, sino simplemente tratando de comprenderlos.
En conclusión, la película muestra lo que la gente llama "la guerra" o el "conflicto", en primer lugar desde el horizonte de los cinco sentidos de los cuerpos que sufren; cuerpos de jóvenes que usualmente, cuando no están en alguna misiòn, màs bien juegan, ríen y lloran o hacen el amor, y experimentan la muerte entre ellos como un mero cambio de estado del cuerpo,(como sucede con ocasión del suicidio del líder llamado "el lobo", cuando aparece la imagen de la novia del suicida dando patadas al cuerpo muerto). En segundo lugar, la película, vista desde la experiencia de las pandillas de jóvenes violentos de nuestras ciudades, nos hace pensar que en el umbral de las ciudades y del Estado pueden crecer bandas de jóvenes que pueden llegar a ser o buenos ciudadanos o "reclutas forzados" por una "Organización" incivil, movida por el lucro.
(The
new Colombian movie "Monos” shows the ridiculousness of some politicians
who argue with hatred and with wrath about whether to accept or deny peace.)
Presento excusas a los lectores por haber realizado algunas correcciones para aclarar el sentido de algunas frases.
ResponderEliminarAgradezco el comentario crítico vía telefónica del profesor Wadit Dìaz, en el sentido de que la película no se refiere necesariamente "al conflicto" colombiano ni a ningún otro en particular, sino que se trata de expresar de manera universal la experiencia de los jóvenes cuando no hay paz. Aprovecho y lo publico para presentar excusas a otros lectores que tambièn hayan notado esa errónea referencia. Estoy de acuerdo y veo que por referirme yo a "el conflicto" se puede tergiversar el sentido universal de la película.
ResponderEliminar