SOBRE LA IDIOTEZ POLÍTICA
Por Nayib Abdala
El artículo se propone examinar algunas expresiones políticas populares que invitan a votar no por una propuesta, sino por candidatos en diminutivo : " Vote por Casimirito", para borrar toda distancia con el pueblo.
Por otro lado, también se quejan algunos ciudadanos actualmente por la falta de distanciamiento y respeto en las relaciones entre las instituciones políticas o civiles y los ciudadanos.
Así es cada vez más frecuente la queja entre vecinos de la policía no sólo por el ruido del desesperante estallido de alarmas de carros mal dispuestas, sino también por el constante temor de que, por descuido de la vigilancia, sus propiedades sufran por daños colaterales en el caso de un atentado con explosivos.
El filósofo Martin Heidegger, último gran representante de la fenomenología, es decir, el estudio de las formas como aparecen expresados los seres en los discursos que buscan el entendimiento en vez de la violencia, subrayaba la diferencia entre el modo de aparecer de las cosas y el de los seres humanos, pues cuando no se distinguía bien lo que se tenía enfrente, en el primer caso se preguntaba: "qué es eso?" y se respondía diciendo las propiedades de las cosas, su tamaño, su materia, etc., pero cuando se trataba de una persona y se preguntaba "quien es?" no se podía responder diciendo solamente características generales, como: que es "masculino, joven, alto", pues en el caso de una persona se preguntaba por la singularidad de un ser que es capaz de cuidar de su ser , como dice Heidegger, "en cada caso suyo" (1) .
En Grecia la política se refiere al espacio común de discusión que aparece en el centro de la ciudad.
Así que la política apunta a lo que se puede también llamar la “mundanidad” de lo publico y de lo común, como lo opuesto a lo íntimo o privado”.
No es una mera coincidencia que en el mismo idioma griego en el cual apareció la palabra “política”, haya aparecido también la palabra: “Idiota” como nombre para el modo de ser del que en vez de ocuparse de la política se retira a la vida privada, el Idiota, al que Tolstoi dedicó una novela.
La tendencia a usarla para nombrar el caso de los que actúan en público igual que en privado, testimonia un error típico de los que tratan los problemas políticos como problemas privados.
Pero también hoy se puede tener por idiota al que es incapaz de guardar en público los rituales, normas o roles que se espera que sean adoptados en toda sociedad decente, es decir, aquella que evita tener instituciones que humillen a los ciudadanos (2).
Uno de los problemas del populismo parece consistir hoy en el juicio de valor que aprecia a un candidato porque "roba, pero deja algo", lo que se ha convertido en una verdadera "corriente de pensamiento" y de acción entre los políticos que convierten a sus seguidores en deudores de sus favores políticos, lo que expresa el bajo concepto que manejan de la inteligencia popular, lo cual será la base de su estrepitosa caída después de cierto tiempo.
(1) Véase el parágrafo 26 de “Ser y Tiempo” de M. Heidegger, Trad José Gaos 1986, p.142 y ss.
(2) Avishai Margarit . La Sociedad Decente .Ediciones Paidós España, 1997
(Politics in Latin America treats politics as as things that have properties and as numbers)
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